jueves, 17 de enero de 2008

en las narices


El mundo nos entra por los ojos, por las orejas, por la nariz. Por la boca lo devoramos, nos atraviesa de un extremo a otro; y cuando no lo devoramos, ¿que hacemos con el mundo que entra por nuestras aberturas?
Del cuerpo de quien se tiene en las narices se desprenden unas finas particulas. Estas particulas olorosas flotan en el aire y se depositan sobre sus mucosas, en el interior de su nariz. Usted acaba de inhalar al q no estima. Sus celulas nerviosas se apresuran a palpar las moleculas de su enemigo. Toda una red de celulas especializadas se apresuran a registrar la memoria olorosa e esas moleculas y de conducirla a un territorio especial de su cerebro donde sera conservada, bien conservada. Si, por el contrario, se trata de un amigo, el proceso es, por supuesto, el mismo. Sigue siendo el mismo si se tarta de alguien q hace latir su corazon, q lo enamora. Si se trata de una rosa, de una hoja, de un lugar, sigue siendo el mismo. De todos los cuerpos se desprenden fragmentos invisibles q respiramos. Desde siempre, desde nuestro primer dia, conservamos en nuestro cerebro las huellas indestructibles de todo lo q estuvo al alcance de nuestra nariz.
Nuestros archivos son fabulosos.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

HOLA FLACA! SOS MUY LINDA Y TE QUIERO MUCHO.

JAVI

c o r a z o n d e m e l o n dijo...

Tortugosa... inspirada estabas.... Ahora hay que ver.. YO quiero oler, quieros sentir y devorar a la vez..




te amo amiga
sentimientos profundos se despiertan dentro del mar profundo

PERRO dijo...

ROOOOO!


=)

Ger dijo...

a veces uno no puede elegir lo que inhala y lo que no
para eso viene bien que nuestros anticuerpos esten despiertos
los mios estan en coma 3 y medio